Primeros días de clases II

9 ago. 2010

Charlotte

Llené mi maleta de sueños y esperanzas y partí a la capital. Estaba ansiosa y nerviosa, pero a la vez llena de alegría de encontrarme a punto de empezar una nueva etapa, algo que esperé por tantos años. No me despedí de nadie al partir, ni de mis amigos del colegio u otros, sentí que no era necesidad. Todo el verano pensé en llamarlos y estar con ellos, pero no me nacía. Sé que no era la mejor forma de cerrar esta etapa, pero si los volvía a ver no sería lo mismo, dudaría de mi decisión y me entraría la tristeza de dejar 17 años de vivencias dulces y agraces.
Sabía que no todo sería color de rosa, no era el mejor lugar donde me quedaría pero al menos era gratis. El primer día partí temprano y tarde -cosa rara en mí-. Traté de tranquilizarme, pero al ver tanta gente fuera de la universidad no sabía a dónde ir. Pregunté y subí rápidamente a la sala que me correspondía. Estaba llena y no sabía dónde sentarme. Al final encontré un lugar junto a la ventana al lado de una niña bajita y rubia. Fue con la que primero hablé.
Nos tuvieron que cambiar de sala, ya que éramos demasiados y nos fuimos presentando. Todos se sorprendieron cuando dije de donde venía, es lejos, lo sé, pero por lo que se quiere se puede. Al terminar me dirigí junto a ella al patio central para encontrarnos con nuestras amigas. Ver a Alice fue realmente genial, mi mejor amiga y yo estábamos juntas por fin en algo. Conversamos y conocí más personas de mi carrera. Luego del almuerzo, me fui a dar la primera prueba de diagnóstico y creí que me había ido relativamente bien.
Salí y conversé con mis otros compañeros. En su mayoría hombres y todos muy agradables. Propusieron ir a tomar algo y con otra niña fuimos las únicas mujeres en ir. Descubrí que también era de lejos, además de ser muy simpática. Ella, mi amiga Barbie es hasta el día de hoy una de las personas más importantes para mí. Conversamos y disfrutamos como nunca. Conocí mejor a algunos y pensé que todo iría bien.
Al día siguiente fue igual, exámenes y después compartir un rato con todos, esta vez nos acompañaron personas de cursos más avanzados y fue bastante agradable. Me hice cercana a muchas más personas, pero siempre con mi amiga a todos lados. La semana pasó entre charlas de inicio y salidas. El fin de semana me encerré en mi mundo a pensar que todo lo vivido antes fue pura mala suerte y que ahora era mi momento de brillar.
Con mi mejor amiga no nos topamos más a causa del horario, así que el lunes siguiente le dije que almorzáramos. La fui a buscar a patio central y me llevé una sorpresa que no olvidé...
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Volvimos a clases. Así que espero que Mor me mande su parte y seguimos. Gracias por ser 27 (:

4 comentarios:

Fay .· Suspiró

Me encanta :D besitos y la ceunta va en 30 n_n

arpía de uniforme Suspiró

Te mereces 27 / 30 y 200 seguidores:-) muy linda la historia . Yo cuando estoy ansiosa/nerviosa tmp me despido de nadie y salgo corriedno jaja hermoso blog.

Almenara Suspiró

Me gusto este texto. bonita hitoria escribes muy bien y tu blog excelente, te invito a que pases y me conozca un poco. Te sigo.

Mafalda Suspiró

Que bien escribes, estudias leyes, derecho? jajaja te sigo, me sacaste una sonrisa con esta historia!

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